Aprendiendo a vivir
 
01
OCT
2012
 
¿Por qué es bueno ir al psicólogo?
Autor: Psic. María José Góngora Márquez  
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Todos podemos ir al psicólogo

A menudo las personas tenemos dificultades, no nos encontramos bien, estamos inquietos sobre algo o nos sentimos perdidos. Todas estas situaciones son comunes en las personas y, aunque afortunadamente y con frecuencia el ser humano tiene diversas estrategias para hacerles frente y seguir avanzando, hay momentos en que poner en práctica esto es difícil, o no sabemos qué hacer o sentimos que no podemos. Es en estos momentos cuando acudir a un profesional como el psicólogo puede marcar la diferencia.


En estos casos, como en muchos de la vida, el primer paso es aceptar, reconocer o identificar que existe algo que nos impide desenvolvernos cotidianamente. Vale la pena recalcar que las personas que consultan a un psicólogo no tienen que presentar necesariamente un problema emocional o conductual severo. Cualquier conducta o situación humana de duda o problema puede ser motivo válido de consulta y objeto de un cambio.


Según la edad, o las personas, algunas veces esta opción puede ser sugerida por algún amigo, familiar, la escuela, o alguien del lugar donde laboremos. En ocasiones una persona va al psicólogo sin que acepte su problema y tampoco la necesidad de acudir a Él, sino porque es obligado por alguien más como puede suceder con los adolescentes que son enviados por sus padres.


¿Cómo ayuda un psicólogo?

El psicólogo, como un profesional formado para favorecer el bienestar del ser humano, no tiene como objeto esencial decirle a las personas que solicitan sus servicios lo que tienen que hacer, sino como parte del proceso de tratamiento las orienta y les plantea opciones para que tome sus propias decisiones y decida lo que mejor le parezca. En este sentido, fomenta que sea responsable de sus acciones y decisiones, y que sepa cómo manejarlas.



Existen muchas razones por las cuales se puede visitar a un psicólogo. 

Te presentamos aquí 18:

 1. Problemas de comportamiento o adaptación ya sea en la vida escolar, social, o laboral en el caso de los adultos.
 2. Tristeza.
 3. Depresión.
 4. Fobias.
 5. Tensión.
 6. Dificultad para desenvolverse en las relaciones interpersonales.
 7. Abuso sexual.
 8. Sentimientos de soledad.
 9. Conflictos de pareja.
10. Falta de comunicación.
11. Violencia familiar.
12. Fracaso escolar.
13. Apoyo psicológico en casos de enfermedades fuertes.
14. Miedos.
15. Temor a la propia muerte.
16. La muerte de un ser querido.
17. Problemas con la familia.
18. Proceso de separación, entre otros...


Conclusión

En fin, se puede decir que el psicólogo cuenta con herramientas metodológicas científicas y con técnicas para realizar una evaluación, establecer un diagnóstico y proponer un tratamiento para abordar los problemas de las personas y así ayudarles a entender los motivos de su malestar. Actúa como un asesor y acompañante que no sólo resulta útil en situaciones críticas, sino también proporciona recursos y estrategias para prevenir posibles problemas y nos ayuda a sentirnos más estables y con mayor fortaleza en el vivir de cada día.

 
 
 
 
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