Eco de la carta del mes
 
01
OCT
2012
 
Para una vida saludable en pareja
Autor: Dra. Blanca Elba García y García  
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Querida Alma:
He leído con mucha atención tu carta, gracias por la confianza que depositas en nosotros. Espero que las líneas que a continuación escribo te sean de utilidad para que puedas tomar una decisión que resuelva el problema que nos planteas.

Tienes justo la edad en la que es muy importante experimentar relaciones con muchachos de tu edad, esto es lo que te prepara para consolidar una relación de pareja y finalmente una familia. Sin embargo, el camino a veces tiene sus dificultades, las parejas tienen que trabajar mucho conjuntamente para lograr una vida plena y satisfactoria que sirva de base y ejemplo a sus hijos.

En tu carta nos platicas una de esas dificultades que desafortunadamente muchos jóvenes (hombres y mujeres) están viviendo en sus relaciones. Los psicólogos la han llamado violencia en el noviazgo, la cual ha sido el foco de atención de muchas investigaciones que desde hace diez años es más frecuente.


Distintas formas de violencia

Pensamos que sólo las mujeres golpeadas están en situación de violencia pero esto no es así. Ahora sabemos que el abuso que cometen algunos hombres contra las mujeres tiene muchas caras. La violencia puede presentarse al menos en las siguientes 4 formas:

Intentos de imponer conductas, pensamientos, o creencias, que van en contra de los deseos de la víctima.

 Humillaciones, descalificaciones, celos, amenazas, insultos, gritos, bromas y apodos, que dañan la integridad de las personas, entre muchas otras agresiones llamadas violencia psicológica.

 La violencia física que va desde empujones, pellizcos, amenazas con las manos, hasta golpes que lesionan muy gravemente a las mujeres.

 La violencia sexual que consiste en intentos de manipular, presionar o condicionar, el amor a cambio de tener relaciones cuando la pareja no lo desea.


Te presentamos el Violentómetro, en Él encontrarás de una manera muy sencilla, cómo el Gobierno Federal, diseñó una especie de cartel donde aparecen las formas de violencia y los riesgos que se corren con ella.

violen

Particularmente, en tu caso, cuando leo las preguntas que te haces sobre tu relación, me doy cuenta de que eres consciente de esta situación, pero el amor que sientes por tu novio y las dudas que tienes sobre tus futuras relaciones, no te dejan encontrar el camino. Vayamos por partes.

Empezaré por repetir las preguntas que te haces. Tú escribes lo siguiente: “¿y si realmente me usa?... ¿por qué si reconozco que hemos tenido muchos problemas… por qué me empeño en seguir con él? ¿y si nuestros momentos felices son sólo cuando yo cedo?... ¿y si se pondrá así de enojado cuando estemos casados y no lo obedezca?”

Si lees con cuidado las palabras que he subrayado, ¿cuál es tu reacción ante ellas? Todas esas palabras son las que se usan para describir las formas de violencia que reciben las mujeres de sus parejas.

Cuando los varones aman a una mujer, no les inspiran miedo, y tú escribes “tengo miedo de casarme y ser una mujer maltratada, golpeada, usadaÉÓ Cuando las mujeres se sienten verdaderamente amadas y respetadas, estos pensamientos difícilmente pasan por sus cabezas.

Ante todas tus preguntas y dudas, yo sólo tengo una respuesta, que paradójicamente, me atrevo a darte con una pregunta ¿esto es lo que quieres para ti? Reflexiona sobre ello, las malas experiencias son enseñanzas que nos ayudan a tomar mejores decisiones en el futuro. De esta vivencia lo primero que tienes que aprender es a creer en ti y a valorarte como lo que eres. Tienes el derecho de ser respetada, amada, escuchada y comprendida. Los demás si realmente nos quieren, nos aceptan como somos, con todos nuestros defectos y virtudes. En este sentido, cualquier muchacho que te ponga en entredicho, no es alguien digno de ti.

Me gustaría recordarte que cuando amamos a alguien (novio, esposo, hermano, hijo, etc.), no lo lastimamos, no lo presionamos, no lo obligamos a hacer algo que no desea, no lo amenazamos ni atemorizamos. Procuramos cuidarlo, acompañarlo, ayudarlo, respetarlo, es decir, hacer todo lo posible para que se sienta bien. Imagínate además que esto sea recíproco en un noviazgo. Ambos se cuidan, se apoyan y se ayudan, ante esto, lo menos que alguno de los dos sentiría, sería miedo. Cuando aceptamos una relación por temor al otro, este último asume un control muy fuerte sobre nosotros que nos hará muy infelices.

Una relación de pareja saludable, no se finca en la obediencia de alguno de sus miembros, se construye en la colaboración, en la comprensión y el respeto. En el trabajo cotidiano por apoyar los ideales del otro al mismo tiempo que luchan por conseguir metas comunes. Esto no quiere decir que no se presentan problemas y desacuerdos, por supuesto que sí, pero siempre existe la voluntad y el amor para resolverlos.

vivir


El segundo aspecto que me llama la atención de tu carta, es el poco valor que te atribuyes como mujer. Eres una joven estudiosa, que quiere terminar la carrera y salir adelante para construir una vida que te llene de satisfacciones. Esto no se logra sino tienes un buen concepto de ti misma, sino dejas de someterte a los deseos de los demás, sino te vuelves asertiva en las relaciones con las otras personas.

Estos cinco puntos se van aprendiendo y ensayando a lo largo de la vida. No son infalibles aunque nos hacen establecer mejores relaciones con los demás. Nos permiten luchar por las cosas que queremos, y enseñamos a los demás a hacer lo mismo. Podemos alcanzar lo que buscábamos o no, pero nunca dejamos de luchar por ello y eso nos llena de confianza en nosotros mismos, pues no nos damos por vencidos.

Eres una joven con muchos talentos y con un gran futuro. Tu trabajo es descubrir el camino para lograr lo que te propones.

 
 
 
 
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