Santuarios de la Fe
 
01
AGO
2011
 
San Rafael Guízar y Valencia en Xalapa, Veracruz
Autor: Sergio Argüello Vences, ssp  
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El reconocimiento público de la santidad de una persona es aceptar que su forma de experimentar la gracia de Dios ayudará a que otros descubran un camino para acercarse al Dador de la vida. En el caso de san Rafael Guízar y Valencia, que es el primer obispo mexicano y latinoamericano en ser declarado santo, lo que debemos aprender es que la gracia de Dios se vive en el servicio a los demás.

Formación de una vocación.

Rafael Guízar y Valencia nació en Cotija, Michoacán, el 26 de abril de 1878. Sus papás, Prudencio y Natividad, le enseñaron desde niño lo bueno que es Dios y la importancia de que todos lo conozcan. A los nueve años quedó huérfano de padre y madre, y con mucho esfuerzo pudo terminar sus estudios básicos en un colegio de jesuitas donde poco a poco fue madurando su vocación al sacerdocio; en 1891 decidió entrar al seminario de su pueblo. En 1896 ingresa al seminario mayor de Zamora, Michoacán, donde fue ordenado sacerdote en 1901.

El sacerdote Rafael Guízar

Los tiempos en que san Rafael ejerció su sacerdocio fueron difíciles. Los primeros años de sacerdocio sirvió a su obispo en Zamora, haciendo visitas pastorales en toda la diócesis; fue allí donde se dio cuenta de la pobreza e injusticias que vivían sus fieles; también presenció la gestación de la Revolución Mexicana.

Al estallar la Revolución para poder estar con su pueblo fingió ser vendedor, músico y hasta amigo de los soldados y revolucionarios. Él mismo cuenta cómo llenaba a la gente de ánimos y ayudó a reconciliarse con Dios a miles de personas a punto de morir.

Pero a pesar de que sabía pasar desapercibido, fue desterrado de México en varias ocasiones. Aún así no se rendía: aprovechó para ir de misión a Guatemala, Colombia, sur de Estados Unidos y Cuba.

Ordenado obispo

Estando en La Habana, Cuba, fue elegido por el Papa Benedicto XV para realizar el servicio de obispo en el estado de Veracruz. El 30 de noviembre de 1919 fue consagrado obispo y al año siguiente llegó a Xalapa, sede de su diócesis.

Su acción pastoral era clara: servir a su pueblo, visitarlo y estar con él... visitó hasta la más pequeña y alejada de las comunidades. Dicen los mayores que no había nadie en los alrededores a quien el obispo Rafael no le haya arrebatado una sonrisa y un buen abrazo.

Conviene recordar

El amor a Dios se vive en comunidad; es imposible que ese amor se experimente en la soledad. Ya lo dice san Juan: “el que ama a Dios debe amar también a su hermano” (1Jn 4, 21). Pidámosle a san Rafael Guízar y Valencia nos ayude a servir a Dios como él lo hizo dentro de su comunidad eclesial.

Testimonio

Cristina Hernández y Juan Guadalupe

Chicontepec, Veracruz

Cuéntenos de su devoción a san Rafael Guízar y Valencia. Me conmueve su humildad, su amor, su gran afecto a la gente. El mismo hecho de venir aquí y admirarlo, ver su foto me da paz, muchas veces me siento mal o estoy bien enojada y con sólo verlo me tranquilizo y me siento bien.

¿Qué es lo que cuenta la gente de san Rafael?

Que les daba mucho a los pobres, los curaba, les daba albergue. Nuestros abuelitos nos contaban que lo mejor que les pasó fue conocer al padre Rafael, que él les diera catecismo y les ayudara en sus necesidades.

Maribel Mejía

Guanajuato, Guanajuato

¿Por qué le tiene fe a san Rafael? Porque su fama de santidad se extendió por todo México, de niña yo escuchaba hablar del obispo bueno y su entrega incondicional hacia los pobres.

¿Qué es lo que podemos aprender de este santo? Que es un modelo para los sacerdotes y la vida religiosa, es un modelo de oblación, de entrega. Si algo enseñó san Rafael fue el servicio, por eso es que es un gran modelo para todos los que quieren seguir a Dios. A veces, con la premura de hacer y hacer cosas, se nos olvida que debemos ante todo amar a Dios y servir a sus hijos hasta que duela y en eso san Rafael es un gran modelo.

Laura Leticia

Coatzacoalcos, Veracruz

¿Por qué tiene devoción a san Rafael? Porque me ha concedido un gran milagro. Desde joven me decían los doctores que yo no podría tener niños, ellos me recomendaban que no me embarazara y luego que me casé se imaginará lo deprimida que estábamos yo y mi esposo. En esos años de desesperación una vez vinimos a ver a san Rafael y le pedimos que nos concediera un hijo y mire que nos hizo el milagro, aquí está, y nació sano y salvo.

¿Quién le enseñó la devoción a san Rafael? En una ocasión mi mamá estaba muy enferma y mi abuelita no tenía con qué llevarla al médico; andaba llore y llore, por el centro pidiendo dinero. En eso pasó Monseñor y le dijo que no se preocupara, la llevó a la Catedral y agarró un alacrán que iba pasando, lo metió en una cajita y le dijo que lo llevara al Monte de Piedad y que con eso pagaría el doctor de mi mamá. Con mucha fe fue a empeñarlo y al llegar se sorprendió de que el alacrán era de oro y con lo que le dieron pagó los gastos del hospital. Ese testimonio de mi abuelita me hace estar muy agradecida y tenerle mucha fe.

Sabías que…

• De entre los hijos de Prudencio y Natividad cuatro abrazaron la vida religiosa: dos obispos, Rafael y Antonio, y dos religiosas teresianas, María y María de Jesús.

• De niño san Rafael aprendió a tocar el piano, la guitarra, la mandolina, el violín y en especial el acordeón. Durante la Revolución pasaba desapercibido cantando y tocando música entre los soldados.

• El cuerpo de san Rafael Guízar y Valencia permaneció incorrupto 12 años, durante algún tiempo fue expuesto en una urna de cristal en la Catedral de Xalapa y después fue depositado en un monumento de mármol dentro de ese mismo recinto.

• Desde que se abre la Catedral hasta que se cierra, su tumba nunca está vacía: son miles los que entran a diario a encomendarse al santo. Su fiesta litúrgica es el 24 de octubre.

Dónde está el cuerpo de san Rafael Guízar y Valencia

Su cuerpo se encuentra dentro de la Catedral de Xalapa, Veracruz. Aprovecha también para visitar el museo en su honor que está detrás de la Catedral y conoce más de su vida, testimonios y algunas de sus pertenencias.

Espera nuestro siguiente reportaje sobre la Virgen de los Dolores de Soriano, en Querétaro.

 
 
 
 
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