Cine en casa
 
01
NOV
2011
 
Juan XXIII, el papa bueno
Autor: José Alberto Hernández Ruiz  
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Entre los papas de nuestra Iglesia ha habido personajes realmente grandes. Por su don de gentes unos, por su capacidad intelectual otros, por su espiritualidad o por su bondad algunos más. Es probable que el nombre de la mayoría de ellos no nos diga mucho, porque pertenecieron a épocas pasadas o porque eran poco populares, es decir, que ejercieron su papado más bien distantes de la feligresía.


Presentaremos en esta ocasión un papa que rompió con varios esquemas. Uno que, de la seguridad y confort de las oficinas de la Santa Sede, se arrojó a las calles para visitar encarcelados y saludar de mano a los enfermos. Uno que recibió familias y tuvo sonrisas para sus niños y que, sin hacer caso de las críticas, escuchó a quien quiso hablarle, incluso si eran de otra religión o de corrientes que algunos consideraban enemigas del catolicismo. El papa y la Iglesia, decía él, no tienen enemigos. El nombre de este grande: Angelo Giuseppe Roncalli, que pasaría a la historia como Juan XXIII y que sería recordado por muchos como “el papa bueno”.


Situándonos en la historia hablamos de años ya lejanos, en los que la Iglesia, en varios aspectos, era distinta. Roncalli nació un 25 de noviembre de 1881 en un lugar llamado Sotto il Monte, provincia y diócesis de Bérgamo, Italia. Por estas épocas, como habremos escuchado, la misa se celebraba en latín, con el sacerdote de espaldas a la comunidad. Cuando el papa hacía pequeños recorridos en procesiones no caminaba, se sentaba en lo que se conocía como la “silla gestatoria” y algunos de sus empleados lo cargaban para trasladarlo. Representante de la divinidad en la tierra, era tan inaccesible como la divinidad misma. Sólo unos cuantos tenían el privilegio de hablar con él y aun éstos le mostraban respeto y sumisión con un beso en el pie. El cambio para muchas de estas y otras costumbres vería su inicio durante el pontificado de Juan XXIII, que iría mucho más allá en “la puesta al día de la Iglesia” con la celebración del Concilio Vaticano II y sus consecuencias.


El papa de las sorpresas


Muchas de las decisiones de Juan XXIII tomaron por sorpresa a su grupo de colaboradores más cercanos. Consideremos que le habían elegido, entre otras cosas, porque creyeron que debido a su edad avanzada y a su temperamento pacífico, sería fácil controlarlo. No esperaban de él que impulsara nuevos cambios, sino que les diera el tiempo para (tal era su pensamiento) hallar al que realmente tuviera la capacidad de continuar con la línea que había trazado el fallecido Pío XII.

 

Así pues, los tomó por sorpresa la hiperactividad del nuevo papa, que se les escapaba de los despachos para recorrer las calles visitando cárceles y hospitales. Fue también sorpresivo el agrado con que lo recibió el mundo dada su apertura, su temperamento alegre, su generosidad y la calidez de su trato. Tampoco esperaban que reduciría los presupuestos de obispos y cardenales, o que se preocuparía incluso de mejorar la situación laboral de los empleados del Vaticano. Y la sorpresa de sorpresas: que a los tres meses de haber sido designado estuviera anunciando su intención de reunir a todos los obispos del mundo, para escucharlos y discutir entre ellos el rumbo que debería seguir la Iglesia.

 

Juan XXIII no resultó, pues, lo que algunos esperaban, y esto le trajo críticas y opositores, pero no se detuvo a pensar en ello. Anciano y con cáncer en el estómago sabía que su tiempo era poco, y que debía aprovecharlo.

 

Muchas otras cosas podríamos decir de este personaje, sin embargo, añadiremos sólo una más: existe una película inspirada en él con el nombre de Juan XXIII, El papa bueno, y queremos recomendarla. Hallaremos en ella desde fragmentos de la infancia de Angelo Giuseppe Roncalli hasta los instantes últimos de la vida del papa bueno. Probaremos, en sus escenas, destellos de profunda sabiduría y hallaremos inspiración para caminar, con amor y serenidad, los caminos a veces arduos de nuestras familias.

 

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SÍNTESIS DE SU TRAYECTORIA


• Año 1892: entra al seminario a los 11 años.
• 10 de agosto de 1904: es ordenado sacerdote.
• 19 de marzo de 1925: es consagrado Obispo.
• 12 de enero de 1953: el papa Pío XII lo nombra Cardenal y es enviado a Venecia como Patriarca.
• 28 de octubre de 1958: es elegido papa a los casi 77 años de edad, tras la muerte de Pío XII.
• 25 de enero de 1959: anunció el XXI concilio ecuménico, conocido después como Concilio Vaticano II.
• 11 de octubre de 1962: inauguró el Concilio Vaticano II.
• 03 de junio de 1963: sin haber concluido el concilio muere a causa de cáncer de estómago.
• 03 de septiembre de 2000: es beatificado por Juan Pablo II.


Juan XXIII escribió 8 encíclicas. Las que más destacan: Mater et Magistra (1961) y Pacem in Terris (1963).


Ficha técnica


Título Original: Juan XXIII, Il papa buono / Director: Riccardo Tognazzi / Producción: W Deangelis Group, Victory Media Group, Mediatrade / Guión: Ricky Tognazzi, Marco Roncalli, Fabrizio Bettelli, Simona Izzo / Género: Drama / Reparto: Bob Hoskins, Roberto Citran, Sergio Bini Bustric, Carlo Cecchi / País: Italia / Año: 2003 / Formato: DVD, dos discos / Idioma: Español / Duración: 185 minutos.


Dónde conseguirla:
Puede conseguir esta película en formato DVD en Librerías San Pablo.

 
 
 
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