Entrevista
 
07
OCT
2011
 
Infidelidad Conyugal. Si no destruye tu matrimonio puede fortalecerlo
Autor: José Alberto Hernández Ruiz  
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Entrevista a la Dra. Adriana Gómez Santa María, miembro del equipo de especialistas de infidelidad.com.mx


“El tema de la infidelidad es un tema que no deja indiferente a nadie; todos tenemos algo qué decir al respecto”. Con estas palabras describe la Dra. Adriana Gómez Santa María uno de los mayores conflictos en las relaciones de pareja. Entrevistada por La Familia Cristiana, la investigadora da importantes avances sobre una cuestión que, como la familia misma, se está reescribiendo.

 

Para un católico tendría que resultar sencillo definir la infidelidad conyugal, puesto que está referida en el catecismo (Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica número 2380). En otros ambientes de discusión las definiciones se vuelven inoperantes porque no existe una sola, las hay opuestas entre sí y se habla incluso de diversos tipos de infidelidad. Adriana Gómez Santa María, titulada de la maestría de Psicoterapia General, con una tesis de doctorado en curso, investigadora y parte del equipo de Infidelidad.com.mx, concluye que la infidelidad se puede definir "como el deseo de contacto con otra persona que no sea la pareja".


Ofrecemos a continuación sus respuestas, que pueden ayudarnos a ampliar nuestro horizonte de comprensión sobre este tema por demás vigente.

 

¿Es la infidelidad un fenómeno nuevo o que se esté dando más en nuestro tiempo, o por el contrario siempre ha existido?


La infidelidad es una situación que ha existido desde siempre, continúa existiendo y continuará. Varía según la cultura, las costumbres, los valores, así como la religión. Sin embargo las cifras han aumentado notablemente y los investigadores mencionan que ha existido un aumento de problemas alrededor de este tema.


Por otro lado, aunque la infidelidad continúa en ascenso podemos observar que a lo largo de la historia siempre preferimos la monogamia y ha terminado imponiéndose en la mayoría de las culturas porque aporta estabilidad, protege mejor a los hijos, produce mayor cohesión social y da más seguridad personal.

 

¿Forma parte de nuestra naturaleza?


Para hablar sobre esto tengo que comenzar a hablar del concepto más universal, necesario y gratificante que puede haber en todos los humanos: el vínculo.


El vínculo es la capacidad de tener una relación emocional con otro y, si bien está sustentada en los componentes biológicos de la conducta del apego, trasciende este origen y se manifiesta en el orden de lo simbólico. El apego es un concepto biológico que se refiere a los códigos genéticos heredados que nos impulsan a la búsqueda y a la reunión con el otro, tal como lo dejó señalado Platón en el mito andrógino El Banquete, mientras que la capacidad de vincular, si bien es una función que cabalga sobre el componente biológico anterior, tiene que ver con un aspecto psicológico, más genérico y abstracto de las relaciones emocionales del ser humano con sus semejantes y con el mundo y esto nos lleva y nos da la capacidad de amar.


Por un lado, estaría la razón y las leyes que la constituyen, es decir el matrimonio, el amor, la felicidad, la fidelidad, en tanto que por el otro lado estaría la aventura, la deslealtad y la infidelidad, cayendo en la cuenta de su acto infiel y de las eventuales consecuencias.


Desde este punto de vista, el infiel está en contradicción consigo mismo, provocándose un sentimiento de angustia que con el tiempo, el desamor y la desfachatez se puede ir borrando.


Hay varias preguntas que nos debemos plantear y debemos intentar responderlas ¿Ser infiel es quizás la naturaleza del hombre? ¿La insatisfacción de sentir que tenemos algo pero que queremos algo más? ¿Tal vez el deseo de experimentar algo nuevo, saber si hay algo mejor ahí afuera? ¿Es lícito ser infiel? ¿La falta de amor es la causa de la infidelidad? ¿Existe la infidelidad perfecta? Analizar el eterno conflicto que producen en el ser humano el deseo de libertad sexual y la necesidad de estabilidad que aporta la monogamia. La infidelidad en momentos de soledad y monotonía puede parecer el camino hacia la felicidad, pero en realidad puede ser un camino peligroso, antagónico a la felicidad, satisfacción real si nos guiamos únicamente por nuestras pasiones.

 

…Por donde miremos existen traiciones, deslealtades e infidelidades. Me interesa ejemplificar esto con lo que ha pasado estos últimos meses. Son situaciones que estamos viviendo mundialmente que nos ponen a reflexionar sobre lo que está ocurriendo con mayor frecuencia en todos lados. Por eso estoy realizando mi tesis de doctorado en la Asociación Psicoanalítica Mexicana (APM) y como tesis estoy realizando una investigación  sobre infidelidad.


Me interesé en el tema de la infidelidad porque hay poco estudiado sobre este asunto tan sensible y polémico. Sobre todo quiero saber qué es lo que está pasando en la sociedad mexicana contemporánea.  Me queda claro que la infidelidad  ha crecido en nuestro país de manera exponencial y creo que la investigación es la mejor herramienta para comprender y lograr un mayor entendimiento de este fenómeno.


El tema de la infidelidad es un tema que no deja indiferente a nadie, todos tenemos algo qué opinar al respecto. Este tema, como otros, se está reescribiendo; lo que era antes ya no es. Espero tener resultados a principios del 2012.

 

¿Qué relación existe entre infidelidad y religión?


La selección madura de la persona que uno ama y con la cual quiere pasar su vida involucra ideales maduros, juicios de valor y metas que aparte de satisfacer las necesidades del amor e intimidad, procuran un sentido más amplio a la vida. Hay un elemento de trascendencia, un compromiso con una persona que se produce naturalmente, porque es el compromiso con un cierto tipo de vida que va con cierto tipo de religión y se representa por el tipo de relación de pareja que uno lleva.


Hay estudios que conectan la infidelidad con la religión: las personas que practican regularmente una religión disminuyen las posibilidades de una infidelidad (Atkins et al. 2005; Treas y Geisen, 2000).

 

¿Ser rico o pobre y tener un bajo o alto nivel de escolaridad influye en las posibilidades de ser infiel?


Una investigación encontró que entre más alto sea el nivel socioeconómico, la escolaridad, (Atkins et al., 2001) el trabajo (Treas y Giesen 2000) y el ser divorciado (Amato, Rogers, 1997) también se relaciona con un mayor índice de infidelidad. Sin embargo en un estudio de Rissel et al. (2003) encontró que bajos niveles de ingreso se asocian a una mayor infidelidad, mientras que altos niveles de ingreso y de educación no se relacionan ni influyen en la infidelidad. De acuerdo a la primera investigación establecemos vínculos más débiles, hay menos compromiso, más facilidades para que se lleve a cabo un divorcio, mayores oportunidades de coquetear con lo prohibido, es más aceptado… Las actitudes cada vez más liberales sobre el sexo, en donde ya no se asocia tan fácilmente el sexo con amor y matrimonio, se asocian a un mayor índice de infidelidad.


Las personas que tienen poder, así como los narcisistas, tienden a realizar conductas arriesgadas, piensan que las reglas no aplican para ellos. Por lo general están rodeadas de  personas que tienen algún tipo de interés ya sea económico, social o político y los ayudan a esconder su ropa sucia.

 

¿Cuáles son las causas que se señalan con más frecuencia para explicar o justificar la infidelidad?


El motor principal para que se lleve a cabo una infidelidad es la insatisfacción emocional y no necesariamente sexual de la pareja. Estamos tan acostumbrados a vivir hacia afuera que a veces, cuando hay problemas o crisis de pareja y tenemos que ver hacia dentro y hablar sobre los conflictos de pareja y confrontarlos, las parejas optan por buscar otra pareja en vez de hablar el problema.

 

¿Qué porcentaje de matrimonios terminan a causa de la infidelidad?


Buunk (1987) sostiene que las relaciones extramaritales no son causa de la disolución de la relación. Sugiere que el nivel de satisfacción que hay dentro de la relación, los motivos que se atribuyen a la infidelidad, el nivel del conflicto generado por la infidelidad y las actitudes juegan un papel significativo en la decisión de romper o mantener la relación.


Spanier y Margolis (1983) hicieron otro estudio de 205 individuos que se habían divorciado debido a la infidelidad de sus cónyuges. Curiosamente sólo el 6% de las personas que habían sido infieles culparon a la infidelidad de sus problemas maritales.

 

¿Qué consecuencias tiene la infidelidad en la persona que la sufre?


Cada infidelidad y cada pareja varían en su origen y en su destino. Es decir, hay una gran variedad de consecuencias al ser víctima o victimario de una infidelidad, pero en cada pareja es una experiencia diferente y tiene distintas consecuencias. Al hombre generalmente le afecta más la infidelidad sexual mientras que a la mujer le afecta más la infidelidad emocional. Lo que es un hecho es que la infidelidad es una amenaza para la pareja que puede desvanecerla o fortalecerla.


Cualquier tipo de engaño nos cuestiona sobre la confianza y sobre los valores que tenemos, pero la traición sexual desencadena profundas heridas emocionales que tienen que ver con el amor, el abandono, las fantasías, con nuestros peores miedos y los de nuestra pareja. Las emociones que genera una infidelidad son tan primarias, que es muy difícil entender lo que una infidelidad realmente significa. Lo anterior es especialmente cierto en el matrimonio. La intimidad física afuera de la pareja es considerada como inaceptable por la mayoría cultural. Sin embargo, la investigación confirma que la ocurrencia de este comportamiento es basta.

 

¿Plantean nuestras leyes alguna sanción para el infiel y alguna protección o derecho para la víctima de infidelidad?


Hoy en día el marco jurídico no establece ninguna sanción y es poca la protección que le ofrece a la víctima de una infidelidad.

 

¿Qué recomienda en el corto plazo a una persona que ha descubierto la infidelidad de su pareja?


Recomiendo, fomento y apoyo ampliamente el ingreso a una psicoterapia con el fin de hacer intervenciones específicas, según el estilo de apego de aquellas personas que han participado en algún tipo de infidelidad. Así mismo, el insight del motivo de la infidelidad puede ser extremadamente útil para lograr desarrollar alternativas y hacer un replanteamiento acerca del porqué ocurrió la infidelidad. Identificar los factores de riesgo y hacer un tipo de blindaje de las relaciones extramaritales para proteger la relación.

 

¿Qué consecuencias tiene en los hijos el problema de infidelidad que viven sus padres?


Los seres humanos estamos “condenados” a repetir las experiencias amorosas más tempranas con los padres, a repetir el modelo primario de esa relación, y esta repetición tiene que ver con el proceso a través del cual nos convertimos en las personas amorosas que somos, o en las personas que no sabemos amar (De la Cerda, 2006).


Las primeras experiencias con el cuidador sirven para organizar las posteriores relaciones de pareja.


Hay una enorme cantidad de evidencia (Berlin y Cassidy, cap. 30) acerca de la influencia que las relaciones que tuvimos con nuestros padres tienen sobre las relaciones amorosas posteriores. Aquellos que han tenido vínculos afectivos seguros con sus padres es más probable que posteriormente desarrollen relaciones armónicas y de apoyo con sus hermanos, amigos, compañeros amorosos y con sus propios hijos. Aquellos que tuvieron una infancia sin apoyo de sus padres, aunque hayan logrado ser adultos seguros, es muy probable que sus relaciones adultas se vean modificadas por la influencia de sus apegos tempranos.


Bowlby en 1980 afirmó que “la manera en que la conducta de apego de un individuo se organiza en la personalidad se vuelve el patrón de vínculos afectivos que usará durante el resto de su vida”.

 

¿Qué valores es necesario inculcar en los hijos para prevenir, hasta donde sea posible, la infidelidad en sus relaciones como adultos?


Yo considero que la mejor manera de transmitir los valores es a través del buen ejemplo y mostrarles mucho amor, para que sepan cómo amar en la vida adulta.

 

¿Son los hijos de papás infieles más propensos a ser infieles?


Sí, aunque nada está escrito y si se les transmite seguridad y amor y se les enseña cómo amar, ellos tienen en sus manos la posibilidad de escribir una historia diferente a la de sus padres.


¿Cómo podemos prevenir la infidelidad?


Yo recomiendo dedicarle tiempo todos los días a la relación y a la pareja, y fomentar continuamente una buena comunicación con el fin de provocar una buena relación y un buen entendimiento entre ambos, con el propósito de que no exista un espacio para la llegada de un tercero.


Hay varias maneras de averiguar si la pareja es infiel. Sin embargo, si se sospecha de una infidelidad, lo vemos o la vemos menos interesado (a) y cariñoso (a) no hay que esperar a que la infidelidad ocurra. Más bien hay que comunicarnos con nuestra pareja sobre lo que está pasando, pues muchas parejas sólo se logran comunicar después de que la infidelidad ya ocurrió.


¿A dónde pueden dirigirse las personas que quieren saber más o recibir un tratamiento porque han vivido situaciones de infidelidad?


Yo recomiendo la psicoterapia psicoanalítica individual con el fin de lograr un mayor entendimiento sobre sí mismo, fortalecer la autoestima, poder tomar decisiones de manera efectiva y constructiva. La mejor inversión que una persona puede hacer es en ella misma. Por otro lado, hay una página que se llama www.infidelidad.com.mx que ayuda a las personas que han sufrido una infidelidad o que han sido infieles, y que cuenta con un grupo de especialistas que se dedican a estudiar, explorar y apoyar a las personas que se encuentran involucradas en esta situación.

 
 
 
 
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