Música para el Alma
 
29
SEP
2011
 
Cantando como niños
Autor: Julio C. Hernández Rueda  
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En una ocasión se me ocurrió entrar a una clase de catecismo de mi hijo y, mientras la catequista explicaba algo relacionado con las Parábolas, me transporté al tiempo de Jesús y redescubrí la importancia que tiene el sembrar el Evangelio en sus mentes y en sus corazones, tan llenos en la actualidad de cosas superficiales.

Pero cuando la catequista dijo “vamos a alabar a Dios” y puso un disco, me sorprendí al escuchar notas a ritmo de música bailable y con letras de las alabanzas clásicas. No les miento, al poco tiempo ya estaba yo cantando “oeo cantemos al Señor, oeo ven, vamos a cantar”... Y es que la melodía tiene un ritmo tan pegajoso que te atrapa a la primera. Por unos instantes me convertí en uno más de los niños de catecismo y no me da vergüenza decirlo, pues Jesús dijo que quien no se abandona a Dios como un niño no entrará en el reino de los cielos (Cfr. Mt 18, 3).

Cuando pregunté de qué disco se trataba, la catequista me dijo: Cantando como Niños, de Rafael Moreno. Este disco es una verdadera joya espiritual con temas clásico como “Yo tengo un Amigo que me ama”, canción conocidísima por todos, “El Amor de Dios es maravilloso” y “Baja al río”. Pero también contiene temas inéditos como “Soy hijo de Dios”, que nos habla de las maravillas de la creación y nos hace entender que somos la suprema creación de Dios, pues nos creó a su imagen y semejanza.

La canción “Soldado de Jesús” es un tema clásico de la Renovación Carismática. Cuando escuché a mi hijo cantar la introducción, me sorprendí al verlo allí parado, como soldadito respondiendo: “¡Ejército!”, “A la orden, capitán”, “¡Preparados para la batalla!”, “Sí, Señor”, “¡Revístanse, pues, con las armas de Dios!”, “Sí, Señor…”, etc. Un verdadero deleite. Es raro escuchar en los niños este tipo de canciones, ya que en nuestros días la música enfocada en los niños está plagada de ofensas o burlas.

Hay una canción que he escuchado muchas, muchas veces. Se llama “Tú siempre vas conmigo”. Tiene una letra preciosa... mi hijo la pone cuando vamos en el carro, la escucha en mi iPod y la usa hasta para hacer su oración antes de dormir. Y les digo algo: no me cansa, mucho menos me molesta. Prefiero escuchar esta clase de música con mi hijo que otra que no nos aporte nada sano.

Este mismo disco contiene también canciones muy dinámicas como “7”, que va recorriendo pasajes de la historia de la salvación mientras los niños aprenden a contar. Y la clásica de “Los Animalitos” que tiene esa estrofa que dice: “están los cocodrilos y el orangután, un par de serpientes y el águila real…”

Ojalá que sigan produciendo más discos como éste, porque nos hacen mucha falta. Si desean tener más información sobre esta producción, visiten:

www.cantosrafaelmoreno.com

Y recuerden, Jesús dijo: “Dejen que los niños se me acerquen, no se lo estorben” (Mc 10, 14). Ah, y no dejen de escuchar este disco en este mes en que celebramos a los niños y niñas de México.

 
 
 
 
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